Translate

Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de julio de 2016

Islas Medes, refugio de piratas

Apenas veinte hectáreas de superficie, distribuidas aleatoriamente entre varios islotes, asoman entre las aguas del Mediterráneo, frente a las costas de Girona. A simple vista, semejan simples promontorios rocosos desolados, pero, un detallado examen permite descubrir unos extraordinarios valores naturales y una turbulenta historia.


 El pequeño archipiélago de las Islas Medes está compuesto por un total de siete islotes y algún que otro arrecife cuyos perfiles rompen la azul línea del horizonte a una milla escasa de la costa ampurdanesa del macizo del Montgrí. 

No obstante, a pesar de su mínima extensión y su áspero aspecto, las Islas Medes gozan de una historia plena de vicisitudes y, por ellas, han pasado innumerables civilizaciones. Entre ellas, los primeros en ocuparlas fueron navegantes griegos, como demuestran los diferentes restos encontrados y que pertenecen a la misma época que los vestigios hallados en el asentamiento helénico de Roses. Entre los objetos dejados por la civilización helena, destacan ánforas, ruedas de molino manuales, fragmentos de cántaros y cepos de ancla de plomo y piedra, así como de pizarra. Además, los vasos lacrimatorios de barro y vidrio y los huesos humanos encontrados en la Meda Gran, la isla más grande, permiten pensar que el lugar fue utilizado como necrópolis. Y, probablemente, también en la Meda Gran ya se explotaba la cantera de yeso que da nombre a la punta noroeste en esta época.


 La situación estratégica de las islas, próximas a la costa, posibilitaba realizar ataques rápidos a las poblaciones de la costa gerundense garantizando una retirada segura. Por ello, durante la Edad Media, las Islas Medes se convirtieron en el refugio elegido por los piratas que saqueaban, en veloces incursiones, no sólo las masías y los pueblos costeros, sino que también amenazaban el comercio marítimo, especialmente, aquellos barcos que se dirigían hacia el puerto de Barcelona.

“El buceo en las Islas Medes (Medas) es una experiencia inolvidable, es uno de los puntos de buceo más bonitos del mundo, en muchos libros de buceo se recoge este atractivo entorno donde cada buceador puede acercarse de manera fácil y amena a la vida submarina”.

Para intentar impedir y acabar con las andanzas de los corsarios, Martín el Humano ideó la construcción en el archipiélago de una torre de defensa y el establecimiento de un monasterio regentado por los Caballeros del Santo Sepulcro en la punta occidental de la Meda Gran. Sin embargo, el elevado coste de las obras de fortificación se alargaron demasiado en el tiempo, por lo que la citada orden decidió abandonar las islas. El cenobio pasó, entonces, por varias manos, sin conseguir una fundación estable, hasta que, en 1442, los genoveses atacaron el lugar y quemaron las dependencias y la capilla de Sant Miquel. Los edificios quedaron arruinados y terminaron desapareciendo en su totalidad, cuando, en 1552, el mar decidió recuperar, precisamente, el sitio en el cual se levantaban. Aquel pedazo de tierra se hundió, llevándose consigo el legado y los proyectos de el Humano.

 Posteriormente, los conflictos bélicos ocurridos a finales del siglo XVIII devolvieron cierto protagonismo a estas islas. En ellas, las tropas francesas edificaron una fortificación en 1794. Eran épocas revueltas y confusas, con la Revolución Francesa en pleno apogeo, por lo que la fortaleza de las Islas Medes no fue bien vista por sus potenciales enemigos. Por ello, el archipiélago fue invadido con prontitud por la poderosa armada inglesa, cuyos dirigentes convirtieron el fortín galo en un presidio militar. Posteriormente, en el transcurso de la guerra contra Napoleón Bonaparte, fueron ocupadas de nuevo por los franceses, aunque, con el fin de los días del general, volvieron a quedar bajo dominio español, quien, convencido de la estratégica situación y el valor de estas islas, mantuvo, hasta 1890, una guarnición que fue reduciéndose en número paulatinamente.

Anteriormente, en 1866, bajo el reinado de Isabel II, se instaló un faro cuyos restos, degradados por el paso del tiempo, todavía se conservan en pie. Aunque fue sustituido por el actual en 1930, el faro muestra la característica silueta de su torre sobre la vivienda de los antiguos fareros y, en los alrededores, arruinados, los restos dispersos de las antiguas baterías y construcciones militares.

En 1930, el faro fue sustituido por uno nuevo, automático, que, actualmente, funciona con energía solar. Dos años más tarde, en 1932, la Meda Gran fue definitivamente abandonada por el hombre y la naturaleza recuperó su inicial dominio absoluto sobre las islas. Ella ha sido la encargada de convertirlas, en su parte terrestre, en un paraíso ornitológico.

Fondos de coral
La desaparición de las acciones del hombre sobre las Islas Medes han permitido que estos pequeños territorios volvieran a ser conquistadas por las aves, de las cuales, a pesar del reducido espacio, se han contabilizado sesenta especies. Entre ellas, la más numerosa es la gaviota patiamarilla, de la que crían en el archipiélago hasta ocho mil parejas cada año. También nidifica, aunque en mucho menor número, el cormorán moñudo, que, de noviembre a marzo, se ve acompañado por los cormoranes grandes que llegan aquí, desde Escocia y Noruega, para pasar el invierno. Además, durante la noche, las Medes son el refugio elegido por la garza real, la garceta y el martinete, especies que pasan el día pescando en los aiguamolls costeros y regresan a las islas al atardecer.

Pero, aunque la vegetación y, especialmente, la fauna terrestre son dignas de estudio, lo que determina el excepcional valor de las Medes en el Mediterráneo es su medio marino. Casi todo el perímetro en contacto con el agua está formado por una cornisa de algas calcificadas en las que se alojan otros muchos organismos. Y por debajo de ella y hasta una profundidad de veinte metros, viven una gran diversidad de organismos entre los que destacan las gorgonias rojas y blancas.

La riqueza de estos fondos marinos se debe a la confluencia en las Islas Medes de diversos condicionantes. Por un lado, la proximidad de la costa y la desembocadura del río Ter aportan incontables cantidades de materia orgánica. Por otro, la influencia de los vientos y las corrientes del norte favorecen la entrada del agua del fondo, al mismo tiempo que la enriquecen con aportaciones orgánicas que llegan, incluso, desde el río Ródano italiano. Por último, las distintas profundidades del fondo, su variada composición, arenosa o rocosa, y su composición kárstica con grandes cavidades y túneles ha permitido el desarrollo de una gran variedad de ambientes y, por ende, el establecimiento de muy diversas especies asociadas a ellos. En total, se han llegado a identificar 1.345 taxones marinos en los grupos vegetales y animales estudiados.

Pero la variedad de especies se ha visto acompañada de una gran productividad. Así, los diferentes recursos que se encuentran en los ricos fondos marinos que rodean las Islas Medes ha atraído durante muchos años a los pescadores y, especialmente, a los coraleros, quienes han explotado estas costas. Particularmente, estos últimos intensificaron su actividad en toda la costa desde el siglo XVIII, hasta el punto de llegar a poner en serio peligro de desaparición el coral del archipiélago, sobre todo, a partir de la década de los cincuenta, cuando se introdujo el uso de la escafandra autónoma.

Más allá de los veinte metros, se extiende el denominado como nivel coralígeno, por creerse durante mucho tiempo que era aquí donde más abundaba esta especie. Su hábitat son las cuevas submarinas, formadas por las aguas cuando las islas formaban parte del cercano macizo de Montgrí. Por fortuna, hoy, los corales gozan de alta protección en los alrededores de las Medes. Mientras, los fondos arenosos se extienden hacia la costa, facilitando el desarrollo de amplias praderas de posidonias, cuyas hojas muertas son depositadas por las olas sobre la playa en forma de fibrosas bolas.

El valor biológico y natural del singular archipiélago de las Medes, animó la Generalitat de Catalunya a adoptar las primeras medidas de protección en 1983 y en 1985. En ellas, se fijaba una zona vedada de pesca alrededor de las islas, prohibiendo la explotación de otros recursos marinos. Posteriormente, la Ley 19/1990 de la misma Generalitat sobre conservación de la flora y fauna de su fondo marino, el archipiélago se convirtió en el mayor Parque Natural marino de Cataluña y en uno de los más importantes de todo el Mediterráneo.

viernes, 22 de julio de 2016

Las aguas más azules del mundo están en Turquía

Ölüdeniz, en la costa del suroeste mediterráneo de Turquía, tiene aguas más claras que las del Pacífico Sur.


Turquía no es sólo el antiguo esplendor de Bizancio, la encrucijada de Asia y Europa, la puerta del Bósforo o una de las cunas del Cristianismo. Turquía, además, puede precisarse de tener las aguas más claras del mediterráneo y, quizá, del mundo. El color turquesa de las playas del pueblo costero de Ölüdeniz no tiene nada que envidiar a las del Pacífico Sur, Hawaii o el Caribe.
Abrazada por las montañas circundantes, las aguas de la playa de Ölüdeniz son plácidas como pocas, prácticamente sin oleaje, lo que le ganó el apodo de “la laguna azul”
Abrazada por las montañas circundantes, las aguas de la playa de Ölüdeniz son plácidas como pocas, prácticamente sin oleaje, lo que le ganó el apodo de “la laguna azul”. El agua es tan cristalina que, como señala la nota del Huffington Post, quienes navegan en ella parecen estar remando en el aire. Las vistas aéreas son tan únicas que se ha convertido, además, en un destino popular entre los parapentistas del mundo.

Ölüdeniz está sólo a 3 horas, por tierra, de Selçuk, el lugar en el que, según la tradición, se encuentra la casa a la que Juan Evangelista, después de la muerte y Resurrección de Cristo, habría llevado a la Virgen María, huyendo de la persecución.

Pero si el atractivo de la playa le resulta poco (o si no se es amigo del kayaking o del vuelo en parapente) junto a la costa se encuentra el “Valle de las Mariposas”, una zona protegida que es el hogar de 80 especies distintas de mariposas, que se puede visitar, caminando, desde la playa.

Las vistas aéreas son tan únicas que se ha convertido, además, en un destino popular entre los parapentistas del mundo.

Y, por si fuese poco, Ölüdeniz está sólo a 3 horas, por tierra, de Selçuk, el lugar en el que, según la tradición, se encuentra la casa a la que Juan Evangelista, después de la muerte y Resurrección de Cristo, habría llevado a la Virgen María, huyendo de la persecución.


domingo, 17 de julio de 2016

Por Calahorra, Arnedo y Arnedillo

La Rioja, tierra de fronteras en tiempos antiguos, surcada por el Ebro de un lado a otro, tiene mucho más que ofrecer que un vino de excelente calidad. La riqueza cultural, histórica y, porqué no decirlo, gastronómica, son el referente actual de un cada vez más importante turismo de interior.

La Rioja es sinónimo de vinos. Eso lo sabe cualquiera que se interese mínimamente por los caldos de Baco. Sin embargo lo que normalmente se desconoce es que esta tierra, bañada por el Ebro, es la despensa de la verdura en España. Los extensos campos de viña, normalmente cultivada en espaldera (parrales verticales), rivalizan en extensión con los cultivos de alcachofas, espárragos, cardos y puerros, dando al paisaje mil tonos de verde en los que perderse.

Calahorra, La Rioja
Esta particular gira por tierras riojanas comienza y finaliza en Calahorra, la segunda ciudad en importancia de la región y que es ciudad bimilenaria. Bajo una fachada de ciudad moderna se esconde toda la riqueza de dos milenios de historia. Desde un Casco Viejo –no olvidar visitarlo al atardecer—de estrechas y sinuosas calles, hasta la única catedral de la comarca –dicen los calagurritanos que la de Logroño es concatedral—toda la ciudad desprende un aroma a antiguo que invita al viajero a buscar, en calles y plazas, los restos del imperio romano que se asentó en esta tierra hace dos milenios, antes de godos, visigodos y árabes.

El Rollo o Picota, monumento de la Edad Media, daba fe de que Calahorra era ciudad libre y no dependía de ningún señor feudal sino directamente del Rey.

Pudiera parecer que el calagurritano es seco y distante. Nada más lejos. La hospitalidad de estas gentes se nota desde que el viajero se sienta en cualquier esquina a ver pasar la tarde.-Usted no es de por aquí, ¿verdad?
- ¿Ha visitado ya la catedral y la plaza de la verdura?. ¿Qué le pareció el Casco Viejo?—
Esta podría ser la típica conversación en el Paseo del Mercadal, donde los árboles unen sus ramas en lo alto, con una abrazo imposible y definitivo, mientras en el extremo norte, cerca del Parador de Turismo, vegetan los restos del Circo donde se celebraban (algunos siglos antes) los “ludus” romanos. En el otro extremo se encuentra El Rollo o Picota, monumento de la Edad Media que daba fe de que Calahorra era ciudad libre y no dependía de ningún señor feudal sino directamente del Rey.

Después de una opípara comida (o desayuno o cena, que aquí se come mucho a cualquier hora del día), conviene “bajar” los excesos culinarios con un tranquilo paseo. La Plaza de Abastos, El Convento de las Carmelitas y el Palacio Episcopal pueden ser el triángulo perfecto para contemplar en toda su riqueza la antiguamente llamada Calagurris Iulia Nassica, cuna del célebre orador romano Marco Fabio Quintiliano.

Calahorra forma parte también del Camino Jacobeo del Ebro. Los peregrinos del levante español y aún algunos del sur. La diversidad geográfica y el carácter universal de la peregrinación a Santiago de Compostela impide pensar en un único camino. Así, las rutas jacobeas más conocidas eran las que acogían a un mayor número de peregrinos, como es el caso del Camino Francés. No obstante, para llegar a este camino principal, los peregrinos del Mediterráneo consolidaron este camino del Ebro desde Tortosa a Gandesa, Caspe, Zaragoza, Tudela, Alfaro, Calahorra y Logroño. Es la calzada romana que desde hace más de dos mil años ha unido Tarraco con Astorga (Cantabria), un histórico eje de comunicaciones que descubre al caminante tierras y gentes de Cataluña, Aragón, Navarra y La Rioja.
Arnedo, La Rioja

Muy cerca de Calahorra se encuentran Arnedo y Arnedillo, a la orilla del Río Cidacos, afluente del Ebro. A medio camino, las piedras calizas erosionadas de El Picuezo y La Picueza –dicen que amantes convertidos en roca– merecen un breve descanso en el camino, en un pequeño parque de extraordinaria belleza, poco antes de llegar al inicio de una ruta que culmina en el Balneario de Arnedillo. Este camino, especialmente diseñado y rehabilitado para los amantes del mountain-bike, debería tener como premio un baño relajante en las aguas hipertermales del Hotel Spa.

La sensación de miles de burbujas recorriendo el cuerpo del viajero después de hora y media sobre una bicicleta son inenarrables.
Arnedillo, pozas termales naturales, La Rioja
Y bueno, La Rioja es también carne y vinos, sobre todo vinos y bodegas recónditas que vale la pena buscar. En la capital, Logroño, cerca del Caballo de Espartero, infinidad de callejuelas nos acercan a la esencia misma de La Rioja. Es la esencia teñida del rojo oscuro y casi amarillento del buen vino de crianza, del verde de los campos de alcachofas y del marrón de las tierras de espárragos paridos al frío de las heladas, blancos, tiernos y sabrosos.

viernes, 15 de julio de 2016

La ruta del Rey Favila y el oso

Aquí vivió el primer oso que pasó a la historia de Asturias y de España, el que mató al Rey Favila, el hijo de Don Pelayo, en el año 739. Hito histórico que dio origen al dicho: “Espabila Favila, que viene el oso”. 

 Seguiremos las huellas de Favila y del oso regicida visitando algunos monumentos de aquella Corte primitiva, el lugar del magnicidio, el sepulcro de Favila, el de su esposa Froiliuba, y el de sus padres (Don Pelayo y Doña Gaudiosa);  veremos esculpida en piedra la escena del mortal abrazo entre Favila y el oso, veremos también un oso tallado en madera a tamaño natural y, por último, auténticos osos vivos descendientes del oso de Favila.




Así es un oso

Aquí, en Asturias ya había osos hace 200 siglos y esos osos eran genéticamente iguales a los que hoy sobreviven en unas zonas muy concretas de la Cordillera Cantábrica. En cambio, en otras partes de Europa los osos paleolíticos sí evolucionaron, convirtiéndose en los que hoy día pueden verse en Italia o en los Balcanes. Como lo demuestran los  fósiles de osos de toda Europa  entre ellos los de cuatro ejemplares que aparecieron en la cueva de La Paloma (Las Regueras - Asturias).

 Un oso macho adulto puede llegar a pesar más de 200 kilos y medir hasta 2 metros contando desde el hocico hasta la raíz de su corta cola. Llegan a vivir hasta 30 años. Tienen una apariencia compacta y torpe pero son muy ágiles y rápidos. El oso es un noctámbulo empedernido.

En Asturias el oso era considerado una alimaña y como tal se cazaba. En 1952 se prohibió su caza por un periodo de 5 años; después se autorizaron cacerías controladas hasta que se volvió a prohibir definitivamente en 1966.  

Hubo famosos y legendarios cazadores de osos en Asturias algunos de los cuales siguieron la misma suerte de Favila, fueron muertos por un oso: como Manuel Alvarez, de Urrutia, o José Díaz “el Valiente”…pero el mas famoso cazador fue sin duda Juan Díaz Faes, “Xuanón de Cabañaquinta” (1821 -1894), un gigante que mató 92 osos, algunos de ellos a cuchillo.

 “El Camín de Pelayo”

En Las Rozas, pueblo con hermosos hórreos, tomamos el “Camín de Pelayo”  (senda peatonal que llega hasta Covadonga) y vamos por la margen derecha del río Sella hasta el Monasterio de San Pedro de Villanueva (2 km).

El recorrido comienza al lado de la antiquísima Capilla de San Bartolomé (siglo XII), románica, que fue una antigua malatería o leprosería vinculada al Hospital de Peregrinos de Cangas de Onís.

Puede hacerse caminando o en bici de montaña y transcurre entre la vegetación de ribera pasando por algunos de los mejores pozo

Monasterio de San Pedro de Villanueva


Se edificó en el lugar donde estaba el palacio del rey Fruela y en la iglesia de tres naves estuvieron enterrados con sus esposas los reyes Fruela y Alfonso I. Este monasterio perteneció desde su fundación a la orden benedictina que lo dejó cuando fue clausurado en 1835, en la Desamortización de Mendizábal.

El monasterio, de estilo románico, fue declarado Monumento Nacional en 1907 y actualmente ha sido convertido en Parador Nacional.

Aquí contemplaremos el primer oso: un oso esculpido en piedra en los capiteles de la puerta sur de la Iglesia;  la escena reproduce lo que se interpreta como la despedida del rey Favila de su esposa Froiliuba, cuando sale de cacería en la que resultó muerto por el oso.

Sumamente curiosos son los canecillos eróticos bajo el alero, fiel exponente del llamado románico erótico (siglos XII y XIII) que solamente se encuentra en ciertos lugares de Cantabria, Asturias y Palencia. No es que sea el Kama Sutra, pero teniendo en cuenta la fecha, la cosa tiene su mérito.

Al lado tenemos un fósil vivo : un tejo (Taxus baccata) centenario, al que se le calculan cuatro siglos. El tejo tiene en Asturias un simbolismo especial; se planta al lado de muchas iglesias y cementerios y bajo él era costumbre celebrar las reuniones vecinales (conceyu abiertu).

 Capilla de Santa Cruz

Continuando por el Camín de Pelayo llegamos a la capilla erigida durante el breve reinado de Favila (del 737 al 739) para alojar la cruz de roble que había sido el signo de  Don Pelayo tras la batalla de Covadonga y que Alfonso III, revistiéndola de oro y pedrería, convirtió en la  Cruz de la  Victoria, escudo de Asturias, actualmente en  la Cámara  Santa de la  Catedral de Oviedo. Esta capilla fue el primer templo cristiano levantado después de la invasión musulmana. Se levanta sobre un dolmen que se calcula entre 5000 y 3000  a. C. en un montículo que ya se consideraba sagrado en época anterior al cristianismo.

Fue totalmente reformada en 1632, destruida en 1936 durante la  Guerra Civil y reconstruida en la posguerra por Luís Menéndez Pidal. Según la leyenda y la opinión del Conde de la  Vega del Sella, el Rey Favila fue enterrado por su esposa Froiliuba al lado del dolmen.

 Puente romano

Cerca de la  Capilla de Santa Cruz se encuentra el llamado Puente Romano, “el puentón”, símbolo de la  Ciudad de Cangas de Onís, primera capital de España, declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931. Su construcción data del Bajo Medievo (Siglos XIV – XV), pero por su estilo y por encontrarse en el paso de una antigua calzada romana no es de extrañar que se le llame así. Subiremos a lo mas alto, al vértice del arco central, que con sus 21 metros de altura y otros tantos de anchura salva todo el cauce del Sella. Desde allí, mirando hacia el norte, veremos el monte de Llueves, el territorio del oso regicida del siglo VIII.

Desde 2004 el Ateneo Republicano Asturiano realiza una peregrinación a este lugar coincidiendo con el aniversario de la boda de los Príncipes de Asturias  (17 de mayo) para rendir culto al “oso regicida, el primer republicano español” que “bien pudo ser el impulsor de una República”.

Llueves

Subimos al lugar de la tragedia. En este lugar, en la  Peña de  la  Covacha, con los Picos de Europa al fondo y el valle del Sella a sus pies, murió el rey Favila entre las garras de un oso, en el transcurso de una cacería, en el año 739. Sobre la roca caliza hay grabada una Cruz de la  Victoria con una inscripción que reza "Un oso mató aquí al Rey Favila. Año 739".

 La mala señalización es también algo tradicional. Ya en 1857, en una visita de los Duques de Montpensier, estaba la  Cruz de la  Victoria tan poco visible que el Duque mandó esculpir una nueva a sus expensas.  

Todo comienza meses antes con una carta al Delegado de Gobierno en la que los republicanos asturianos solicitan su derecho de reunión para "una marcha pacífica y sin armas". Los asistentes deben llevar un gorro frigio en la cabeza para descubrirse respetuosamente cuando llegue el oso regicida, representado por un peluche, al tiempo que lanzan un sonoro “¡VIVA LA REPÚBLICA”.

Covadonga

El entorno, y particularmente la cueva con su cascada, bien podría haber sido un refugio de osos antes de convertirse en Santo Lugar. Comenzamos el recorrido por la  Basílica, inaugurada en 1901,  al lado de la cual está una impresionante estatua en bronce de Don Pelayo realizada en 1964 por el escultor Eduardo Zaragoza. Antes de entrar en la Cueva pasamos por el Hotel Pelayo, donde hay unos enormes cuadros de los Reyes Asturianos y un oso tallado en madera, afortunadamente sujeto con una cadena. Recorremos la  Cueva hasta llegar al altar de la  Virgen de Covadonga. La imagen está tallada en madera de roble y mide solamente 71 cm; por algo la llamamos la   Santina. En la roca, a la derecha, están los sepulcros de Don Pelayo, su esposa Gaudiosa y el rey Alfonso I el Católico.

A continuación bajamos las escaleras al lado de la cascada para seguir el río por la pista peatonal hasta el Campo de la  Jura donde los astures coronaron rey a Don Pelayo. Allí está un obelisco levantado por los Duques de Montpensier en 1857, coronado por una réplica de la  Cruz de la  Victoria. El lugar se conoce como «El Repelao» (de Rey Pelayo)

Parque de la Naturaleza  La Grandera

La guinda final a esta ruta de exploración tras las huellas del Rey Favila y el oso es la observación de osos pardos asturianos en estado de semilibertad y en su hábitat natural. Esto lo conseguimos en La Grandera donde, además de osos, podemos admirar la fauna autóctona mas representativa incluyendo algunas especies en vías de extinción: lobos, nutrias, zorros, caballos asturcones, urogallos, águilas, buitres y gran variedad de peces, anfibios y reptiles. 

martes, 5 de julio de 2016

QUITO



Nos vamos esta vez a Quito; la capital ecuatoriana que se extiende a lo largo de colinas y valles, con una mezcla de estilo colonial y ciudad moderna que hacen de Quito un lugar muy interesante para el viajero que busque en una ciudad monumentos tradicionales y todo aquello que una ciudad moderna puede ofrecer.

La actual Quito fue fundada en el año 1534 por colonos españoles, próxima a los famosos volcanes Pichincha y Cotopaxi;  ya que la ciudad, situada a 2800 metros sobre el nivel del mar, se encuentra en la cordillera andina. Quito fue declarada en el año 1978 patrimonio cultural de la humanidad debido a su belleza paisajística y monumental. Vamos a hacer un recorrido por sus calles, plazas y monumentos.



Quito Moderno


Como habíamos comentado en la introducción de esta reseña; Quito mezcla perfectamente lo moderno con lo colonial. En nuestra visita a Quito conviene dedicar un par de días a disfrutar del Quito más moderno y disfrutar de la comida típica del país, relajarse en una de sus cafeterías, comprar souvenirs en sus tiendas…

Te recomendamos que estos días que dediques al Quito más moderno te acerques al Parque La Carolina; un enorme parque donde los fines de semana se llena de las gentes de Quito que llegan hasta él para disfrutar de un agradable día con la familia o para hacer deporte.

Otro lugar que visitar del Quito más moderno es su zoológico ya que en él podemos encontrar animales llegados desde lugares tan atractivos como la amazonia o las Islas Galápagos.

Quito Colonial

Quito cuenta con numerosos monumentos de estilo colonial, algunos de ellos son:


El Panecillo: 
En el centro de Quito, dividiendo la ciudad entre la zona norte y sur y a más de 3000 metros de altitud se encuentra el panecillo (denominada así por su forma de pan). Se trata de un montículo desde el cual se disfrutan de unas maravillosas vistas de la ciudad. En lo alto de la colina se encuentra el monumento dedicado a la Virgen María. Se trata de una estatua realizada por el arquitecto español Agustín de la Herrán, hecha en aluminio y que es considerada como la mayor del mundo de este material. En la parte inferior de la estatua está la plazuela y el portal de la olla.


Iglesia La Basílica:
Se trata de una de las iglesias más grandes de Ecuador. No obstante la iglesia alcanza una altitud de 100 metros (por esta razón se divisa casi desde cualquier punto de la ciudad) y está compuesta por 24 capillas. Destacar que en esta iglesia están enterrados algunos de los máximos dirigentes del país.
Plaza de la independencia:
Uno de los lugares más interesantes del Quito colonial es la Plaza de la independencia porque en ella podemos disfrutar de un interesantísimo conjunto arquitectónico. En esta plaza podemos admirar el monumento a la independencia; construido en el año 1909 por el escultor Minguetti y realizado en magnífico mármol de Carrara.




Otro de los monumentos que nos encontramos en la Plaza de la independencia son el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal, la Catedral metropolitana y como curiosidad aquí se encuentra el primer hotel que tuvo Quito.




Iglesia de Santo Domingo: 
Sin duda uno de los lugares de Quito que no te puedes perder. La obra se llevo a cabo en el Siglo XVII y destaca sobre todo por las joyas escultóricas que fueron añadiéndose al conjunto monumental por distintos artistas.

Lo más importante de la Iglesia de Santo Domingo es la capilla del Rosario; en esta capilla nos encontramos con preciosas tallas doradas, un retablo de estilo rococó y columnas con ornamentos vegetales.

A lo largo de los años distintos artistas dejaron su impronta en el templo; de esta manera nos encontramos en su interior obras de arte como el óleo de San Nicolás de Tolentino, Altorrelieves de San Pio V o piezas como El santo Domingo de Guzmán o el Santo Tomás de Aquino. Además de las joyas que decoran el interior, destaca también el claustro y el jardín del templo.

Otros monumentos: Los monumentos de la parte colonial de Quito son muy numerosos, además de los ya mencionados conviene visitar otros monumentos como la Casa Colonial de Quito, la Plaza San Francisco junto con la iglesia del mismo nombre, la iglesia la Merced de Quito, la Capilla de El Sagrario o la calle Cuenca.

martes, 28 de junio de 2016

Malta, la perla medieval del Mediterráneo

La Valeta


Malta, la pequeña isla mediterránea que había pasado desapercibida durante décadas, eclipsada por otros destinos europeos más populares, ha renacido en los últimos años como el lugar ideal para las escapadas universitarias y las vacaciones de sol y playa. Sin embargo, la isla es mucho más y el rodaje de algunas escenas de la archifamosa serie Juego de Tronos ha supuesto un nuevo impulso para revalorizar su notable patrimonio histórico y arquitectónico. ¿Hacemos las maletas?

Más allá de una parada habitual para los cruceros que surcan el Mediterráneo, la pequeña isla de Malta, esconde muchos secretos que sorprenden y encandilan al visitante. Éstas son algunas de las cosas que no podemos perdernos si decidimos viajar a este país insular de la Unión Europea:
Jardines de Barrakka

 La Valeta: 
Es la capital de Malta y la ciudad más importante de la isla. Se trata de una bella población caracterizada por su arquitectura, ya que muchos de sus edificios históricos datan del siglo XVI y fueron construidos durante la época de los Caballeros Hospitalarios de la Orden de Malta. Esta especial disposición arquitectónica le valió en el año 1980 la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a su ciudad antigua, una de la áreas históricas más densas del mundo. Tanto es así que, un área de 55 hectáreas, se agrupan un total de 320 monumentos. Entre éstos, los más notables son la Catedral de San Juan (que anteriormente fue la Iglesia de los Caballeros), famosa por albergar en su interior la obra de Caravaggio, La decapitación de San Juan Bautista y las fortificaciones construidas por los caballeros para proteger a la ciudad de los ataques otomanos. Mención a parte merecen el antiguo Palacio del Gran Maestre (actualmente sede del Parlamento del país) y el Museo Nacional de Bellas Artes, entre otros. Tampoco podemos dejar de visitar sus iglesias, ya que la ciudad reúne 25 templos en sus confines. Sus callejuelas empinadas y sus rincones hacen que pasear por La Valeta resulte una experiencia encantadora en cualquier época del año.

Sanglea
Las Tres Ciudades: 
Desde los Jardines Altos de Barrakka, en La Valeta, se pueden contemplar tres poblaciones amuralladas: Cospicua, Senglea y Vittoriosa. Las tres pueden visitarse en un día realizando una encantadora ruta. Así, partiendo de la capital maltesa, la primera ciudad que encontramos es Senglea. En esta localidad no podemos perdernos un paseo por la calle principal, la calle Settembru, hasta llegar al final donde se encuentra el Forti San Mikel. Esta fortificación fue construida entre 1551 y 1565 y cuenta con magnificas vistas. Des de aquí el viajero podrá contemplar unas maravillosas panorámicas de la Valletta y Vittoriosa. Precisamente, Vittoriosa es la segunda población que encontraremos después de dejar Senglea. Se trata de una localidad
de gran belleza, para muchos, una de las más bellas del Mediterráeno, gracias a sus callejuelas y sus portales adornados con flores. No podemos irnos sin visitar el Forti Sant’ Anlgu y el Palacio del Gran Inquisidor (construido en 1530), así como sin acercarnos al  Forti Rikazoli. Un impresionante fuerte, que ha sido el escenario de numerosas películas como Gladiator o Troya. Para acabar nuestra ruta por las tres ciudades, haremos una parada en Cospicua, la última de las tres en ser construida y famosa por sus bastiones, construidos por los caballeros hospitalarios.

Casas cueva en la isla de Gonzo
Isla de Gonzo: 
La isla de Gonzo, situada en el archipiélago de Malta, es un destino turístico mucho más tranquilo. Famosa por sus playas y por la belleza de sus paisajes, Gonzo merece una excursión, especialmente para los amantes de las actividades náuticas, el buceo y las rutas por la naturaleza. También para aquellos que deseen tumbarse y disfrutar de largas jornadas de sol y playa. Su capital, Victoria (anteriormente Rabat), es también un buen destino y nos permite disfrutar de atractivos como la Ciudadela medieval. Sin embargo, si se va a visitar Gozo, una de las mayores atracciones de la isla es la visita a la Blue Window, una espectacular ventana natural en medio del mar. Esta maravillosa obra de la naturaleza ha sido creada durante miles de años mediante la erosión del agua y el viento. Tampoco podemos irnos sin una visita  a la zona de las Salinas de Piedra de Marsalforn (creadas para proporcionar sal a la isla de Gonzo) y Xlendy, el pequeño pueblo de pescadores, situado en la bahía del mismo nombre. 

Torre Santa Maria en la isla de Comino
Isla de Comino: 
La isla de Comino no es habitable, pero supone un magnífico destino para los amantes de las playas de aguas cristalinas. Puede llegarse a ella en barco desde Malta y desde Gonzo y supone una de las últimas playas prácticamente vírgenes del Mediterráneo. Su más famoso paisaje es el conocido como Blue Lagoon, una hermosa playa de aguas transparentes y cristalinas.

Mdina: 
La ciudad de Mdina, situada en el centro-oeste de Malta, se ha popularizado como La ciudad del Silencio, y está considerada por muchos como una de las ciudades más hermosas de Malta por sus calles medievales y sus preciosas vistas desde la muralla. La mayoría de sus edificios son de arquitectura barroca y destacan también sus  pequeños palacios privados y sus tiendas de artesanía típica. No podemos perdernos, asimismo, su catedral.

sábado, 25 de junio de 2016

Samarcanda, la joya eterna

Solamente pronunciar su nombre se nos llena la boca, Samarcanda evoca a exotismo, aventura, historia, amor, espiritualidad,..  Decenas de siglos han moldeado como un alfarero el encanto ancestral de esta capital del mundo antiguo.

Fue una de las paradas más importantes de la legendaria ruta de la seda, mezclando culturas de oriente y occidente construyendo una Torre de Babel comercial.  Ha sido invadida en innumerables ocasiones por conquistadores que se han rendido a su belleza, como Alejandro Magno que declaró: “Todo lo que había oído de la belleza de Samarcanda es cierto, salvo que es todavía más hermosa de lo que me podía imaginar”. 

Actualmente, con 412.000 habitantes, Samarcanda es la segunda ciudad más importante de Uzbekistán. El comercio y el turismo son sus principales actividades económicas, sabedores del tesoro que tienen, y la seguridad en el país está más que . Hasta cierto punto asfixiante debido al régimen político que sufren los Uzbekos. La divisa en curso legal es el som (2.419 soms equivalen a 1 euro), la baja cotización de la moneda juntamente a que el billete de más valor es el de 1.000 soms, hace que sea muy recomendable llevar una mochila para transportar los fajos de billetes que nos darán con el cambio. Y sí, llevar una mochila llena de fajos de billetes es chocante, os sentiréis como un gánster después de hacer un cobro.

Mercado de Siab

Para empezar a impregnarnos de los miles de años de historia de esta ciudad nos dirigimos al Mercado de Siab. Situado en la calle Bibikhonim, a pocos metros de la inmensa mezquita de Bibi Khanum, el mercado de Siab es el principal bazar de la ciudad y donde viviremos en primera persona el milenario comercio  maracandés. Prendas de vestir de todas las partes del país, hortalizas frescas, todo tipo de carnes, frutos secos, especias, dulces, lácteos y por supuesto también souvenirs para el turista. 

El regateo es obligatorio en Samarcanda y en este mercado más aún. Es posible que veamos mucha diferencia en el precio que pagan los nativos y nosotros, es normal por eso tenemos que tener habilidad al regatear y poder sacar el mejor precio. Cuidado que es adictivo y nos podemos pasar la tarde discutiendo y regateando como los antiguos caravaneros sin darnos cuenta. Por los alrededores del mercado podremos probar la cocina uzbeka,  el plato más característico es el plov. Hecho a base de arroz, carne, verdura y hortalizas seria la versión uzbeka de nuestra paella. También podremos ver tenderetes donde nos ofrecerán non, que es la torta de pan tradicional, acompañada con carne, verduras o lácteos.

Mezquita Bibi Khanum

Cuenta la leyenda que el poderosísimo conquistador mongol Tamerlán salió en una de sus muchas batallas para ampliar su imperio, en su ausencia su esposa Bibi Khanum decidió construirle un templo en homenaje a él. El arquitecto encargado de la obra se enamoró profundamente de la reina y sólo accedería a terminar el templo si ella le daba un beso. La reina aceptó pero la pasión del beso desembocó en un pequeño mordisco en la boca de la reina. Al regresar a Samarcanda el sanguinario conquistador se percató de la herida y traición de su esposa y la lanzó desde la cima de una de las ingentes cúpulas turquesa de la mezquita. El arquitecto murió poco antes de la llegada de Tamerlán y la mezquita se conoció con el nombre de la fallecida reina, Bibi Khanum o “reina de las mujeres”.

Esta triste historia de amor a tres bandas nos sirve de marco para contemplar y visitar esta mastodóntica mezquita. Con unos portales de 35 metros de altura el inicio de la visita ya es espectacular. Repleta de preciosos mosaicos arabescos e inscripciones la mezquita es un arcoíris de colores, típico ejemplo de la arquitectura que encontraremos por Samarcanda. Sufrió un terremoto en 1897 y quedó bastante deteriorada, gracias a procesos de restauración que todavía se están llevando a cabo la mezquita está recuperando gran parte de la majestuosidad que irradiaba 125 años atrás.



Plaza de Registán

El lugar más emblemático y centro neurálgico de la ciudad de Samarcanda es la Plaza de Registán. En ella se juntan tres madrazas o centros de estudio incomparables en belleza. 
La Madraza de Ulugh Beg, nieto de Tamerlán, fue uno de los centros de estudio astronómico  más importantes del siglo XV. Una imponente portalada o pishtaq arrebozada de preciosos mosaicos arabescos da la bienvenida al viajero, vigilado de cerca por los cuatro minaretes que encuadran a la madraza. En las estancias interiores encontraremos un patio, dependencias de estudio, una mezquita y habitaciones para los estudiantes.

Construida en 1636 por el regente Yalangtush Bakhodur, la Madraza de Sher Dor es la mezquita irreverente de Samarcanda. Unos feroces tigres decoran el pishtaq de la madraza incumpliendo una de las leyes del Islam de no representar seres vivos. Y bendita irreverencia por lo preciosos de los mosaicos, uno de los atractivos más cautivadores y bonitos de la ciudad.

La tercera madraza que encontraremos en la plaza Registán es Tilya Kori también construida durante el mandato de Yalangtush Bakhodur. El significado del nombre del templo es “cubierta de oro” y comprobaremos  en su salón principal el porqué del nombre ya qué el dorado es omnipresente en la decoración de la sala. Las líneas, como en sus dos hermanas, son simples y rectas y es allí donde radica la belleza de la arquitectura timur. La simplicidad de sus líneas, las grandes proporciones y las recargadísimas decoraciones basadas en mosaicos es un cambio brusco a los gustos occidentales.


La ciudad de los muertos de Shah-i-Zinda


Esta necrópolis se empezó a construir alrededor del siglo VII donde según se cuenta Qusam ibn Abbas, primo del profeta Mahoma, fue decapitado mientras rezaba con las manos abiertas. La cabeza de Abbas fue recogida por sus manos y se dirigió caminando a un pozo cercano donde se dice que aún vive. Alrededor de esta leyenda se construyó esta ciudad de grandiosos mausoleos donde descansan reyes y familiares de la dinastía timúrida.

La necrópolis alberga a más de una veintena de mausoleos de típica 
arquitectura timúrida y está situada encima de las ruinas de la más que antigua ciudad de Sogdiana. Samarcanda es un enclave que tendría que estar subrayado en los mapas de los viajeros amantes de las culturas antiguas. La ciudad tiene diseminados multitud de edificios timúridas para dar testimonio del peso que tuvo durante siglos como puerta de entrada de occidente a oriente.  

Webs oficiales

http://www.uzbekembassy.es/
http://www.uzbektourism.uz/en/

viernes, 24 de junio de 2016

Katmandú, Valle de los Dioses

Katmandú

Antiguamente en el valle donde actualmente se encuentra Katmandú existía un lago, un precioso lago con un bello loto blanco coronando sus aguas. La leyenda nos relata que el Bodhisattva, o iluminado que declina entrar en el nirvana para salvar a otros seres, Manjushri vió el lago como un lugar idóneo como centro de peregrinación budista. Usando una espada divina partió el lago por la mitad drenándolo y dando lugar así al Valle de Katmandú. 

Formado por varias ciudades como Patan, Bhaktapur o Katmandú, el valle es uno de los lugares más importantes de Nepal y en donde diferentes culturas y religiones, como la budista o hinduista, arraigaron con fuerza y se establecieron, originando la peculiar mescolanza de arquitectura hindú y budista. Numerosos reyes han querido dejar su impronta en el valle construyendo templos y pagodas sumando más de 130 monumentos en la zona. 

Katmandú, o tierra de dioses entre montañas, está protegido por la cordillera más alta del mundo, el Himalaya. Este privilegiado paraje le dota de una fauna y flora espectaculares. Desde tigres, osos, leopardos o elefantes pasando por una gran variedad de aves, cocodrilos y hasta delfines! La riqueza del Valle de Katmandú abarca muchas caras i facetas, como iremos desgranando en esta ruta.

Hanuman Dhoka

El Hanuman Dhoka es un grupo palaciego ubicado en la Plaza Durbar de Katmandú. Este complejo data de los siglos XV a XVIII y sirvió de morada para las dinastías Shah y Malla. La plaza debe su nombre al dios mono Hanuman, el cual podremos ver representado en una estatua con la cara tapada y pintada de rojo en la entrada de la plaza. Otro de los protectores es Narasimha, deidad mitad león mitad humano, que también veremos representado en una espectacular escultura matando un demonio. Principio bastante prometedor de lo que encontraremos dentro de la plaza. 

Ya dentro del recinto hay una gran cantidad interesantes templos o edificios para visitar. El Nasal Chowk es un patio dedicado a la danza de Shiva y que esconde una pequeña estatua del dios entre de sus paredes. El templo Taleju, dedicado a la deidad del mismo nombre, es el edificio más alto del complejo. Este templo es sagrado para los hinduistas y la entrada no está permitida a no devotos. Otro lugar curioso para visitar en Hanuman Dhoka es el palacio de Jagannath, decorado con esculturas y relieves de temática erótica. Una de las efigies más aterradoras que veremos en Hanuman es el Kala Bhairav, la representación terrorífica y aniquiladora del dios Shiva que encontraremos en la entrada de su templo.

Un rito que llama especialmente la atención es el que se le rinde a la diosa Kumari. Esposa de Shiva, se cree que esta deidad se reencarna en una niña cada varios años. La niña es vestida y tratada como la mismísima diosa acabando su reencarnación con la llegada de la pubertad. Este rito se lleva a cabo en el templo de Kumari Ghar. El día 15 de septiembre se celebra la festividad de Kumari cuando la diosa reencarnada hace una procesión por las calles de Katmandú dirigiéndose hacia el Rey de Nepal que le hará la ofrenda de una moneda en señal de prosperidad. Asistiendo a esta ceremonia es muy probable que nos sintamos como un turista nórdico contemplando la semana santa sevillana. Impactados, cautivados y más espirituales.


Swoyambhunath
A pocos kilómetros de la capital, encaramada a la cima de un monte, esta la estupa de Swoyambhunath. También conocida como “el Templo de los Monos” por los simpáticos habitantes que alberga el templo. Compuesta por una enorme base blanca en forma de loto blanco coronada por una cúpula dorada. En la base de la cúpula se dibujan dos inquietantes ojos con el símbolo de la unidad en el centro, son los ojos de Buda que todo lo ve. Alrededor del complejo de Swoyambhunath podremos ver varios restaurantes y comercios, lugar apropiado para tomar un tentempié acompañado de un té o un charg, cerveza típica nepalí.


Boudhanath

El contrapunto a Swoyambhunath es la estupa de Boudhanath. La más grande de Nepal con 36 metros de altura y de los lugares más sagrados del budismo nepalí. Con los ojos de Buda tatuados en la piedra, la estupa tiene las famosas y coloridas guirnaldas voleando a su alrededor y hasta 50 monasterios que se fueron construyendo posteriormente debido a su fuerte reclamo espiritual. Podremos ver a los monjes deambulando y murmurando alrededor de la estupa con sus ruedas de oraciones, una imagen que habremos visto mil veces en películas y que allí podremos vivir.

Pashupatinath

El Pashupatinath o templo de Shiva, es el recinto más sagrado del hinduismo nepalí. Situado en la ribera del rio Bagmati, la entrada está prohibida a los no hindúes, por lo tanto nos tendremos que contentar con observar el edificio desde fuera del templo; plagado de estatuas y representaciones de deidades hindúes.

Otro de los atractivos principales de Katmandú son sus festividades cargadas de simbología religiosa. Todos los meses se celebran importantes festividades en Katmandú y todo Nepal en general, por lo tanto es muy recomendable organizar el viaje teniendo en cuenta las festividades que se celebrarán. 

Una de las más importantes que se dan entre finales de septiembre y finales de octubre es el Dasain, una festividad que se prolonga durante 15 días y se conmemora la victoria de la diosa Durga sobre el demonio Mahishasura. Representaciones de la batalla, sacrificios de animales, danzas y mucho colorido veremos en estas fiestas. En marzo se celebra el Fagu Purnima o más conocido en otros países como Holi. El Holi es una festividad muy colorida y animada donde los niños y no tan niños se lanzan polvos colorantes o globos de agua con colorante para conmemorar la muerte de la demonio Joliká. Sobretodo recordad de no vestiros con vuestras mejores galas porqué es más que probable que acabéis con más colores en la ropa que el arco iris.
Festival de Indra

En la capital nepalí el viajero podrá encontrar una sociedad que vive una espiritualidad muy arraigada, con unas tradiciones y festivales que sorprenderán al visitante occidental. Descubriremos una cultura muy característica, riquísima de mitos y leyendas con el marco tan brutalmente fascinador como la cordillera del Himalaya.